Jesús Soto: Artista de lo inmaterial

Sus creaciones artísticas cambiaron el discurso de la pintura, allanaron el camino para las jóvenes generaciones y lograron marcar un hito en el arte del siglo XX, con una obra basada en la convicción de que tomar conciencia de "lo inmaterial" -según sus propias palabras- es atravesar la última etapa hacia lo absoluto.

Jesús Rafael Soto nació en Ciudad Bolívar el 5 de junio de 1923. Tenía 19 años cuando ingresó a la Escuela de Artes Plásticas de Caracas y 24 cuando fue nombrado profesor en la Escuela de Arte Julio Árraga en Maracaibo. En 1950, a los 27 años, decide dejar su Venezuela natal e instalarse en París.
En la capital francesa se ganó la vida primeramente tocando la guitarra y cantando en los bares de Saint-Germain-des-Près, mientras proseguía su inquietud de búsqueda en el campo de las artes plásticas.

Influenciado por Mondrian y Malevitch, Soto sobrepasó rápidamente la abstracción geométrica, convencido de que todo lo estático es falso y que la pintura debe reflejar la vida, en la que no hay nada en reposo.

Esa percepción de la movilidad, de lo inestable, lo llevó a trabajar en superposiciones de superficies y colores para lograr efectos de movimiento y vibración. El efecto cinético de sus obras es fascinante, quien las mira las ve moverse, evolucionar, transformarse.
En 1955, Soto participó en la exposición Le mouvement, organizada en la Galería Denise René, quien desde entonces se ha ocupado de sus obras.

En dicha exposición, Jesus Soto presentó "Espiral", su primera estructura cinética. Como su nombre lo indica la pieza está compuesta por dos espirales superpuestas y separadas por unos centímetros. La obra, que pareciera estar en movimiento constante, diluye las formas y se hace y deshace en función del movimiento del espectador.

En la década siguiente, el artista venezolano incorporó vibraciones a sus esculturas metálicas, como es el caso de "Mural" una obra compuesta de desechos metálicos pintados de negro. 

En 1967 creó la primera obra de la serie "Penetrables", la cual consiste en instalaciones de tubos de plástico a través de los cuales el espectador se siente en un espacio mágico. Ambas obras que pudieron admirarse en el Museo de Arte Moderno, en el Grand Palais y el Centro Pompidou de París.
Orientada su carrera hacia "estructuras cinéticas" y haciendo uso de elementos suspendidos, produjo una obra titulada "La Reja de hierro", exhibida en la Exposición Universal de Bruselas, en 1958. 

Una de las principales técnicas utilizadas en esa época por Soto, provenía de su descubrimiento del uso del plástico con fondos rayados con lo que lograba inquietar la visión de quien observa con el fin de dinamizarla.

En 1966 fue invitado especial de la Bienal de Venecia. Desde 1972 estuvo alternando su residencia entre la ciudad luz y la capital venezolana.

De su estancia en el país, fue como surgió en el año 1973, el Museo de Arte Moderno que lleva su nombre y que está ubicado en Ciudad Bolívar, su ciudad natal. 
Según describen en un cable publicado en Internet de la Agencia Bolivariana de Noticias, "las instalaciones del museo, reflejan la vanguardia propia de cualquier centro de arte internacional", en donde se exhiben obras particulares de Soto elaboradas durante los años 50 y 60, así como de otros 130 artistas de todo el mundo".

Una prolífica y laureada carrera

En vida Soto disfrutó de varias exposiciones retrospectivas organizadas por importantes museos del mundo como fue el caso del Guggenheim de Nueva York en 1974, el "Palacio de Velásquez" en Madrid en 1982 y el Jeu de Paume de París, inaugurada en 1997.

Gracias a su aporte artístico en 1960 recibió el Premio Nacional de Artes Plásticas y en 1995 el Gran Premio Nacional de Escultura de Francia
Así mismo, en 1996 fue invitado de honor de la Bienal de Sao Paulo. Tal y como señala, su participación en dicha exposición estuvo dedicada a lo inmaterial en el arte y causó tanto revuelo que el Jornal do Brasil llamó al encuentro artístico de ese año "A Bienal de Jesús Soto".

Las últimas exposiciones del maestro Jesús Soto estuvieron organizadas por el Museo de Arte Contemporáneo de Caracas en 2003 y por el Museo de Bellas Artes de Houston, Texas, Estados Unidos, en 2004.

Actualmente sus obras se encuentran en varios de los museos de arte moderno más importantes del mundo, entre las que se encuentran: el Museo Ludwig de Colonia, Alemania, el Centro Georges Pompidou de París, el Tate de Londres, la Galería Nacional de Arte Moderno y Contemporáneo de Roma y el Museo de Arte Moderno de Nueva York.

Jesús Soto, falleció a los 81 años de edad, en su residencia en París, el 14 de Enero de 2005.

El ministro francés de Cultura y Comunicación, para el momento de su muerte, declaró al referirse a Soto lo siguiente: "verdadero desafío a la imaginación, sus obras, expuestas en el mundo entero, son una llamado a liberar las líneas y las formas de la prisión de la mirada y de las apariencias".