¿Qué pasa con nuestros ojos cuando tenemos miopía?

¿Usas lentes para ver de lejos? Es probable que tengas miopía, uno de los problemas de vista más comunes. Esta condición afecta a cerca de un cuarto de la población y suele desarrollarse durante la infancia.

Pero, aunque hayas convivido toda tu vida con este problema, ¿sabes exactamente qué es lo que lo causa? Te lo explicamos a continuación.

¿Cómo se produce la miopía?
Si ves objetos cercanos con bastante claridad, pero los objetos más lejanos parecen borrosos, es probable que tengas miopía, un defecto de refracción del ojo.

En términos simples, cuando vemos algo nuestro cerebro está interpretando rayos de luz que entran a nuestros ojos. Esta luz debe ser refractada, en parte, por la córnea (la parte transparente que cubre la pupila y el iris) para luego ser proyectada sobre la retina (una capa de tejido sensible a la luz que se encuentra en la parte interior del ojo).

La miopía se produce cuando el globo ocular es demasiado alargado o la córnea es demasiado curva y, por lo tanto, la imagen se proyecta incorrectamente por delante de la retina, en lugar de sobre ella. Esto hace que los objetos se vean bien y con claridad cuando están cerca, pero borrosos cuando están lejos.

Las causas exactas de la miopía no están claras, pero se cree que es mayoritariamente hereditaria, aunque también hay quienes sostienen que puede producirse por factores externos.

¿Cómo sé si tengo miopía?
Como explicamos anteriormente, la miopía causa problemas para enfocar objetos lejanos. Es común que se produzca en niños en edad escolar, pero en algunos casos puede surgir durante la adultez. Además, como el ojo crece aproximadamente hasta los 20 años, es común que la miopía varíe y empeore con la edad.

Además de los problemas de visión mencionados, la miopía puede causar varios síntomas, como dolores de cabeza y cansancio ocular. Como con cualquier tema de salud, ante la duda lo mejor es siempre consultar a un especialista.

¿Cómo se trata?
La forma de tratamiento más simple y común es, por supuesto, usar lentes. En algunos casos, se puede usar un procedimiento llamado ortoqueratología, que consiste en usar un tipo especial de lentes de contacto por tiempos cortos para modificar la forma de la córnea y así reducir la miopía temporalmente.

Otra opción más definitiva es la cirugía ocular. Este procedimiento también busca modificar la forma de la córnea, pero lo hace utilizando un láser para cortar parte del tejido y mejorar la visión del paciente.